El gotelé comenzó a ser algo habitual en el sector de la construcción hace 30 años. Esta técnica se puso de moda para disimular las imperfecciones del techo. Aquellos que no estaban muy bien terminados, eran pintados con esta técnica para que diera la sensación de tener estalactitas colgando de un falso techo. Como esta técnica era efectiva, se inició también con las paredes. Para las constructoras es una forma rápida de hacer las paredes. Se echa una capa de yeso sin preocuparse de cómo quede porque luego se pinta con gotelé y a simple vista se eliminan todas las imperfecciones que puedan existir.
Los primeros profesionales que pintaban con gotelé utilizaban escobilla o una máquina manual en forma de bombo, una forma muy rudimentaria de conseguir este acabado. Más tarde aparecieron las pistolas con compresor que mejoraron la uniformidad de las paredes. Para lograr esa uniformidad en la superficie de las paredes y los techos es necesario tener en cuenta la potencia del compresor. Cuanta más potencia tenga el compresor más pequeña será la gota del gotelé, por lo que lo habitualmente se emplea en los hogares es de una potencia de 2 cv para lograr una gota media. En definitiva, el aumento de la construcción en la última década ha desembocado en un crecimiento del empleo de la técnica del gotelé para dar el último acabado a las paredes de las casas ya que se trata de una manera eficaz de cubrir imperfecciones y de aumentar la productividad reduciendo los costes y el tiempo empleado.
El gotelé, además de su funcionalidad para disimular imperfecciones, se convirtió en un símbolo estético característico de las viviendas de las décadas de 1970 y 1980. En aquellos tiempos, la textura rugosa y granulada del gotelé era percibida como moderna y sofisticada. No obstante, como ocurre con muchas tendencias en la arquitectura y el diseño, su popularidad ha fluctuado con el tiempo. Hoy en día está en decadencia por su percepción obsoleta y por eso nosotros nos dedicamos a quitar gotelé a lo largo y ancho del país.
La técnica del gotelé se basa en la aplicación de una mezcla espesa de pintura y agua sobre la superficie deseada, que se proyecta utilizando herramientas específicas. La mezcla suele contener una mayor cantidad de agua y aditivos que permiten la formación de gotas al secarse. Cuando las gotas se secan, dejan una superficie texturizada que puede variar en tamaño y densidad según la técnica y las herramientas utilizadas.
Una ventaja significativa del gotelé es su capacidad para ocultar pequeñas imperfecciones en las paredes y techos, como grietas, golpes o irregularidades en el enlucido. Sin embargo, también presenta desventajas, especialmente cuando se trata de reparaciones o cambios en la decoración. El gotelé puede ser difícil de quitar o alisar, lo que complica las reformas y las actualizaciones del diseño interior. Te recomendamos a nuestros profesionales para realizar tal trabajo.
Con la llegada del siglo XXI, las tendencias en decoración de interiores han cambiado notablemente, y el gotelé ha pasado de moda en muchas regiones. Hoy en día, los acabados lisos y minimalistas son más populares, y muchos propietarios de viviendas optan por eliminar el gotelé en favor de paredes lisas que ofrecen un aspecto más moderno y limpio. Este cambio ha dado lugar a una industria especializada en la eliminación del gotelé, que implica lijar y alisar las paredes, un proceso que puede ser laborioso.
La evolución de las técnicas y herramientas para aplicar gotelé ha continuado a lo largo de los años. En la actualidad, existen productos específicos en el mercado que facilitan la aplicación y permiten lograr acabados más uniformes y personalizados. Algunos de estos productos incluyen aditivos que mejoran la adherencia y durabilidad del gotelé, asegurando que la textura se mantenga intacta por más tiempo.
A pesar de la disminución de su popularidad en ciertas áreas, el gotelé sigue siendo una opción viable para muchos constructores y decoradores, especialmente en proyectos donde el costo y el tiempo son factores críticos. Además, en algunos mercados y contextos culturales, el gotelé sigue siendo apreciado por su capacidad de añadir carácter y textura a los espacios interiores.
El gotelé ha jugado un papel importante en la historia reciente de la construcción y el diseño de interiores. Aunque su popularidad ha disminuido en las últimas década y sigue siendo una técnica útil, es normal si prefieres contratar un alisado de paredes, ya que modernizarás tu hogar, local u oficina.

